El resentimiento y la competición constante entre los individuos moldearon a una humanidad vil y cobarde. La sorpresa y la desazón con la cual los idealistas y militantes de diversas tendencias reaccionan frenta a la masa humana es signo de una profunda confución e ignorancia que los hermanan con quienes desprecian.
Nacionalistas, racistas, seguidores de diversas religiones y sectas, progresistas y conservadores, educadores, expertos y entusiastas reculan en horror frente a la podredumbre moral y la poquedad de espíritu de la persona promedio.
Insultos e improperios son dichos por debajo por estos seres comprometidos. Poco a poco estos ya lo dicen abiertamente.
Para algunos esta humanidad no-muerta es signo del fin de los tiempos, para otros de la decadencia de la raza. Otros van a culpar a la propaganda de las elites en la sombra, que habrian creado a esta humanidad por medio de manipulación masiva y engaños.
La razón real parece no ser menos espectacular pero si mas mundana.
La humanidad viene batallando por su superviviencia desde hace cientos de miles de años. Si tomamos a nuestros antecesores mas cercanos, entonces por algunos millones de años. Ese lapso de tiempo no significa nada para la gran mayoria pero el peso de su importancia es inversamente proporcional a cuan tomado en cuenta es.
La humanidad fue moldeada por circunstancias hostiles, por una lucha constante por la busqueda de alimento, por una lucha contra los depredadores, contra el clima, contra el miedo, contra las enfermedades y la hostilidad de un planeta que nunca nos tuvo en cuenta.
Entre nuestra especie y nuestro entorno nació un espacio de sueños y ensoñación. Allí pudimos encontrar refugio. Alli también encontramos un espacio para pensar, para inventar, para delirar.
Obviamente esto es consecuencia también de nuestra particular biología que nos dotó de un cerebro excesivamente grande que nos permitío tener ese espacio.
Ese humano primigenio cambió muy poco hasta el día de hoy. Casi todo comportamiento social y proceso histórico es explicable en mayor o menor medida por esos impulsos de supervivencia mediatizados por los distintos delirios que nuestro cerebro procesa.
Pero la lucha mas difícil de afrontar no parece ser la de nosotros contra el planeta, con sus muchas formas de matarnos, sino la de poder sobrevivir a lo monstruoso de lo humano.
El ser humano parece estar preparado para lidiar con pocos otros humanos. Algunas decenas de personas, tal vez poco mas de cien. Y esto en el lapso de una vida. Pero debido a nuestra capacidad de imaginar y soñar, las comunidades humanas crecieron rapidísimo.
Este choque con la diversidad humana provocó la creación de delirios capaces de dar sentido y explicacion a la multitud de comportamientos, actitudes, olores y aspectos de las demás personas.
Recordemos que para la gran mayoria durante la mayor parte de la existencia de la especie convivir con otros humanos significo convivir con personas muy similares a ellos mismos. Familias extendidas, bandas pequeñas de nómades.
Durante la mayor parte de nuestra existencia ni siquiera hubo pequeños pueblos.
Las muchas ideologías y cosmovisiones, sean filosóficas, políticas, religiosas u otras, solo fueron parches para evitar que la mente humana colapse frente a lo complejo de la humanidad creciente.
En este gran filtro de ideologías que fue la historia hubo un ganador.
La victoria de la idea-materia(capitalismo) significa que una explicación bastante básica de la realidad se convirtió en LA VERDAD.
Esta satisface las dos necesidades básicas de nuestra especie en la historia de su existencia tal como la experimenta un individuo. Por un lado garantizar su existencia material. Esto incluye también que el esfuerzo volcado en conseguir algo material de sus frutos. Por otro lado da un marco para lidiar con la humanidad masa. Esto significa que da un sentido tanto a la necesidad de estar con otras personas al mismo tiempo que las objetiviza y las pone en categorías facilmente entendibles.
Pero esta respuesta general de nuestra especie a su condición existencial tiene un efecto también general. El individuo se ve finalmente liberado de su comunidad(aclaración: me refiero a la comunidad humana natural, no a la comunidad en el sentido nacionalista, cristiano u otros similares). Esto lleva a una nueva confrontación: a la del individuo contra todos los demás y contra el universo.
La solución al problema de convivir de a montones llevó al hombre al horror existencial.
Entonces este individuo liberado entra en pánico. Busca respuestas en las herramientas del pasado. Las ideas religiosas, políticas, filosoficas, espirituales y otras ya superadas son buscadas de manera entusiasta por millones de individuos.
Entonces las antiguas ideas-parche, las ideas-intento vuelven a ser usadas, funcionando como una caricatura grotesca de sí mismas trasnformando a quienes las usan en caricaturas de un verdadero ser humano. Estos humanos individuales, libres, que adoptan estas cosmovisiones pasadas son mas presa de las supersticiones y de los impulsos animalescos que incluso nuestros primeros ancestros. Esto bajo el peso de la duda y el miedo constante.
Esta situacion es insostenible a largo plazo para nuestra especie y el resultado de quedar atrapado allí es la extinción. Poder sobreponerse al miedo y al asco que nos da la humanidad es el paso necesario para la supervivencia. El próximo ser humano, igual al actual en casi todo, igual al primero en casi todo, puede lograr la libertad en comunidad que tanto anhela solo si se se sumerge en el delirio total de la igualdad, que irónicamente daría paso a las diferencias mas radicales jamás vistas en nuestra existencia como especie.



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