Las divisiones (por color), a menudo, caen bastante en la subjetividad. Unas veces parece que se diferencia solo por idioma y otras solo por raza (especialmente por el tono de piel). Incluso hay casos en los que simplemente la frontera (el límite más errático, cambiante y poroso que uno se pueda echar en cara) hace de barrera étnica, a niveles tan absurdos como que un catalán pirenaico está más emparentado a un lisboeta que a sus vecinos occitanos.
(Comentado ya en el vídeo de YouTube: https://youtu.be/sszveKOvvCU?si=wo9OGsNQlvq9PdMa).
Excelente
ResponderEliminarGenial, es posible conseguir las fuentes?
ResponderEliminarLas divisiones (por color), a menudo, caen bastante en la subjetividad. Unas veces parece que se diferencia solo por idioma y otras solo por raza (especialmente por el tono de piel). Incluso hay casos en los que simplemente la frontera (el límite más errático, cambiante y poroso que uno se pueda echar en cara) hace de barrera étnica, a niveles tan absurdos como que un catalán pirenaico está más emparentado a un lisboeta que a sus vecinos occitanos.
ResponderEliminar(Comentado ya en el vídeo de YouTube: https://youtu.be/sszveKOvvCU?si=wo9OGsNQlvq9PdMa).